¿Podemos decir que Can You Feel The Musical es el primer disco de Víctor Ullate? Por supuesto. Aunque no es el primer disco en que interviene. Ha grabado un buen número de bandas sonoras de musicales, dando a vida a uno u otro personaje en función de la obra en conjunto. En cambio aquí no es el personaje sino el propio Víctor Ullate el protagonista. Para ello ha escogido piezas de míticos musicales que todavía nunca había cantado en escena, actualizando los arreglos, cambiando incluso los ritmos. Con el propósito de que este Can You Feel The Musical fuera, en todo momento, un disco para bailar.
Acostumbrado a saltar sin red, se atreve a hacerlo en inglés. Como manda el musical. Y con piezas de todos los tiempos: desde Cantando bajo la lluvia a El Rey León, cuya canción Can You Feel The Love Tonight ha dado pie al juego de palabras del título y sirve como primer single. De Fiebre del sábado noche a, por supuesto, Fame. No en vano, su penúltima sorpresa ha sido a través la pequeña pantalla, encarnando al director de la escuela de baile del exitoso 'Fama, ¡a bailar!', producido por Zeppelín TV para Cuatro.
Artista total
¿Bailarín, actor o cantante? Como mínimo las tres cosas. A diferencia de otros países, en España todavía no estamos demasiado acostumbrados a la figura del artista total. Parece que todavía haya que explicar lo que es. Pues bien: para quien dude todavía como definirlo, estamos ante el más puro ejemplo. Sería erróneo hablar de Víctor Ullate como un bailarín polifacético. Él es tan bailarín como cantante, y tan cantante tan actor, y tan actor como creador de espectáculos, y tan creador de espectáculos como estrella televisiva..... Alguien, por tanto, nacido para el musical; suma de géneros por excelencia donde es igual de importante saber bailar como saber actuar como saber cantar.
Dos apellidos y un nombre propio
Víctor Ullate Roche. No es fácil hacerse un nombre propio cuando se tienen tan míticos apellidos. Hijo de dos de las personalidades más influyentes del mundo de la danza española: Víctor Ullate y Carmen Roche. Ni que decir tiene que sus primeros pasos fueron de baile. Empezó su carrera profesional nada menos que en la compañía del genio coreográfico Maurice Bejart, donde, además, de manera casi casual descubrió la riqueza de su voz.
Inquieto por naturaleza, se enroló en la bohemia troupe del mago de la escena Lindsay Kemp. Al mismo tiempo intervenía como actor en un buen número de películas y series televisivas, hasta que se dio cuenta de que en el mundo del musical podía desarrollar todas sus aptitudes en una. West Side Story fue su bautismo en el género, La Bella y la Bestia le brindó el personaje que más popularidad le ha dado y en Te quiero, eres perfecto, ya te cambiaré desempeñaba nada menos que 13 papeles diferentes. Ha intervenido en infinidad de obras y su última aventura sobre los escenarios ha sido como guionista y director del espectáculo familiar El patito feo, que no es un musical propiamente dicho, pero en el que también se actúa, se baila y se canta.
El musical se hizo pop (y el pop musical)
La música pop existe desde mucho antes de la eclosión del rock en los años 50. Lo que igual no se la llamaba así. Durante décadas, la mayoría de las canciones que se hacían populares provenían del mundo del musical. En los últimos años, sin embargo, se ha producido un fenómeno a la inversa. No sólo figuras del pop (como Elton John o Phill Collins) han compuesto partituras para musicales, sino que algunos de los más rutilantes estrenos teatrales se basan en el repertorio de grupos de pop; y en este disco también encontramos una muestra de tan imparable tendencia, nada menos que el Bohemian Rapsody de Queen.